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Respuesta a la Oracion

05/18/2011

Oracion

En 1960, durante el levantamiento de los Mau Mau en Kenya, una noche los misioneros Matt y Lora Higgens volvían a Nairobi atravesando el corazón del territorio de aquella sangrienta tribu, cuando el vehículo en que viajaban se descompuso. Trataron de repararlo en la oscuridad, pero no pudieron hacerlo encender. Decidieron descansar, inspirados en el Salmo 4:8: “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque sólo Tú, Jehová, me haces vivir confiado.”

Por la mañana lograron arreglar el automóvil y seguir su viaje sin inconvenientes.

Pocas semanas después, de regreso en Estados Unidos, supieron que un miembro de los Mau Mau había confesado que aquella noche tres hombres rodearon el coche de los misioneros para matarlos, pero al ver a dieciséis hombres que rodeaban al coche, huyeron del lugar. ¿Dieciséis hombres? Un amigo de los Higgens, Clay Brent, les preguntó días después si se habían encontrado en peligro recientemente, y les contó que el 23 de marzo Dios le había dado una pesada carga de intercesión por ellos, por lo cual llamó a los hombres de la iglesia, y dieciséis de ellos se reunieron y oraron hasta que dicha carga desapareció. 

¡Bendito sea el Señor nuestro, que oye y responde! ¡Permita el Dios que se encienda el corazón, que se doblen las rodillas de su gente para que su gloria se siga viendo en esta generación!

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  1. carol vallejo permalink
    05/20/2011 8:59 AM

    Que historia tan real cuando de la intercesión se trata.

    Y de Kenia o Nairobi a Chía Cundinamarca Colombia el mismo ejemplo guardando las proporciones.

    Al igual que en materia de ángeles el Omnipotente despliega y autoriza muchas veces que estos acampen a nuestro alrededor, leyendo su artículo recordé una emotivo episodio que nos contó en una de sus predicaciones nuestro Pastor Dario (Pastor Casa Roca), cuando no a él sino a un misionero australiano de apellido Corson (Abuelo del Pastor Andrés de la iglesia su presencia Bogotá), que de visita en colombia a mediados del siglo pasado encontrándose en Chía y sufiriendo persecuicón por llevar el evangelio, sufrió un amotinamiento en us contra, a lo que decidió salir corriedno de la turba enfurecida, pero su carro había quedado en el marco de la plaza o parque principal, sinembargo vió como un hombre con una gran ruana y sombrero alón le indicó que se cubriera bajo su poncho cuando pasaba la turba, y fue así como al terminar esto encontró no solo la protección de lo alto, sino que su carro estaba junto al frente de donde había hallado refugio y no cuadras más arriba donde este lo había aparcado.

    Dios escucha no solo la oración intercesora, sino que además cubre y proteje a su hijos o elegidos.
    “Tú que salvas con tu diestra a los que buscan escapar de sus adversarios, dame una muestra de tu gran amor. Cuídame como a la nña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas de los malvados que me atacan, de los enemigos que me han cercado” (Salmo 17: 7,8-9 NVI)

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